Psicología inversora: cómo protegerse en los momentos de mercados alterados

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«En estos momentos de estrés financiero en que todo el mundo está perdido ya es tarde en lo que hace al rebalanceo de la cartera». Mariano Sardans, CEO de FDI Gerenciadora de Fondos deposita al inversor en la realidad rápidamente. «Todo el mundo toma decisiones emocionales, desde el más novato hasta el ultra sofisticado, y deja activos a precio de remate. El aprendizaje es que siempre hay que revisar continuamente la cartera y es necesario un asesor que tiene que trabajar preventivamente», completa. Los últimos días de desbarajuste en los precios en las grandes bolsas a raíz del temor al coronavirus nos da la oportunidad de refrenar decisiones impulsivas y replantearnos qué no está funcionando en nuestra cartera o con qué «defensas» podríamos reforzarlas.

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«La cartera ideal depende del patrimonio general de la persona y tiene que haber una posición altísima de liquidez», continúa Sardans. «Esto es por dos motivos: aprovechar situaciones como ésta en la que surgen oportunidades y hacer frente a situaciones de emergencia. En líneas generales, permite estabilizar la cartera en general».

«Son momentos para preguntarse si uno estuvo bien asesorado, si la cartera estaba bien armada, porque muchos se enamoran de algún activo, que es algo ves muy seguido cuando tomás un cliente. Es preciso entender si una acción está tontamente cara o inflada», comparte.Y añade: «Ojalá esto sea nada más que un ajuste y no un pánico general pero podría estar recién empezando en lo que se refiere a tomar consciencia del freno económico que va a implicar. Hay que estar con el cinturón de seguridad puesto y bien agarrado y mantener las posiciones siempre y cuando, claro, los precios sean racionales, tengan sentido».Ramiro Marra, director de Bull Market y autor de «Hablemos de guita», pone la situación en perspectiva pero desde el punto de vista de todo lo que está ocurriendo en el plano local. «Es un momento de mucho desconcierto. La gente no entiende bien la reestructuración. Las cosas no fueron claras, ordenadas. El inversor se marea y necesita que el asesor le traduzca las noticias. Además se da todo a mucha velocidad y en períodos cortos. Esto viene opacando el tema internacional», reconoce.»El precio local se tiene que reacomodar. Los feriados afectaron la cartera y llegás tarde. Hay estrategias defensivas previas, alternativas para cubrirte, desde comprar activos relacionados al oro o Cedear o invertir en laboratorios como Pfizer o 3M, la empresa que hace los utensilios contra el virus, pero siempre la mejor defensa es tener una cartera bien diversificada», recuerda.»Nadie gana en un contexto como éste la gente. Juega a favor que la gente tuvo dos días para digerirlo. Pero hay que tenerlo claro: si vendés porque baja, corrés detrás del mercado. A veces la mejor estrategia es quedarse quieto. Pero la adrenalina hace que todos quieran tomar decisiones. Hay que dar tiempo para que se consolide a información», resume.Alejandro Bianchi, fundador de asesordeinversiones.com, también propone dar un paso atrás para ver todo el panorama pero desde otro punto de vista: «Esta caída se da desde máximos históricos de los índices, que están más de 100% arriba del piso de la crisis. Entonces, el golpe no es tan grandes. En nuestros países las caídas siempre se amplifican pero creo que por ahora el retroceso es circunstancial. En su momento el SARS generó volatilidad pero fue momentánea. Podés vender, el mercado alcanza un nuevo máximo antes de las elecciones en EE.UU. y te la perdiste».»Pero el gran problema que aflora o se vuelve evidente en estos momentos son los portfolio mal armados», insiste Bianchi. «Por eso es tan importante cuando hacés el test del inversor establecer claramente la expectativa, el horizonte temporal y el momento de la vida en que se encuentra la persona. Es muy común que haya una disociación entre el deseo y lo viable. A su vez en el armado de la cartera es importante que no haya posiciones muy grandes en unos pocos papeles porque eso vuelve muy vulnerable a la cartera», explica.

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«Una persona a la que le faltan por ejemplo 20 años para la jubilación puede tener una exposición alta a la renta variable porque tiene capacidad para recuperarse Igual suelen ser los más ansiosos, quieren hacerse ricos ya. Si tenés muchos años por delante y tenés clara tu capacidad de ahorro, con un horizonte de más de cinco años podés decir entro ahora a mejor valor», grafica.José Bano, gerente de asesoramiento financiero en InvertirOnline.com, repara en una cuestión en la que ya se detuvieron otros colegas. «Lo que deberías hacer es manejarte antes de estos momentos de pánico. Tenés que pensar un portafolio que se adapte a lo que vos necesitás y tener siempre algún tipo de resguardo, algunas alternativas, que son por ejemplo el oro o algunos activos que son típicamente refugios de valor cuando todo cae como el yen japonés. Otro punto es tener en cuenta que sea un portafolio balanceado de acuerdo a tu perfil, ya deberías haber considerado qué pérdidas podrías aceptar y en base a eso, haber ido regulando el riesgo de tu portafolio», detalla.»El asesor financiero es fundamental en este momento, es el tipo que sabe lo que hay que hacer», plantea. «Muchas veces el cliente se queja porque todo sube y él no tiene tantas ganancias porque en la cartera hay activos como el oro pero es en estos días que se ven los resultados y cómo ayuda a amortiguar la baja».Y da otro ejemplo: «El rol del asesor también tiene que ver con algunas estrategias que normalmente la gente no usa o conoce tanto como por ejemplo las opciones. Podés haber hecho protective puts, que son derivados que sirven para asegurar un precio de venta, es como tener un seguro. Es algo que estás comprando todo el tiempo para asegurarle un piso a tu cartera y te va bajando rendimiento porque vos estás pagando pero en estos momentos te conserva el valor de tu portafolio»Claro que uno vez ocurrida la pérdida, si no había estrategias defensivas, aún así queda para el asesor una función primordial. «Nuestro rol es ayudarlo a mantener un poco la calma, ayudar al cliente a controlarse, no tiene sentido entrar en pánico ni correr. Y si no hiciste las cosas tan prolijas como las deberías haber hecho, igual ayudarlo».Santiago Abdala, Director de Portfolio Personal Inversiones (PPI), es otro que trae la convulsionada situación local al debate. «Desde abril, mayo del 2018 los inversores argentinos se volvieron más conservadores. Por los beneficios fiscales mantuvieron los bonos argentinos pero ahí ya estaba cubierta la cuota de riesgo como para sumar riesgo en el exterior. También están los que te dicen mi riesgo es vivir en la Argentina, lo que invierto en activos internacionales, no quiero componente de riesgo alto», admite.»La tarea del asesor es ajustar las expectativas de los clientes a las condiciones de mercado. Como cuando llegan y te dicen ‘no quiero correr riesgo pero que me rinda algo’ y ese algo no es nada realista. Hoy hay que ser conscientes de que los índices están en niveles máximos y las tasas muy bajas. Además, lo cierto es que la atención está muy tomada por la reestructuración local. Creo que no se terminan de dimensionar las consecuencias potenciales del coronavirus. Se ve como un riesgo más remoto», advierte.Sobre la audacia de entrar al mercado en estos momentos, tiene sus reparos. «El inversor conservador, si tiene acciones, es como apuesta a mediano largo plazo. Sólo si hay una porción de la cartera muy especulativa le diría que puede ser momento de entrar pero hay un dicho que asegura que es mejor no intentar atrapar un cuchillo mientras cae». 

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